Cada vez tengo más claro esto de la comunicación interna 2.0 y el nuevo orden jerárquico que se está implantando en las organizaciones de nueva generación. Digamos que en este nuevo “orden interno” ya no existen las jerarquías en cuanto a mando, sino entendidas como una organización del trabajo donde todos son un grupo que comparten un mismo objetivo y en donde el trabajador goza de libertad y, por consiguiente, satisfacción, a la hora de desarrollar su trabajo.

Con la entrada de las redes sociales gracias a la tecnología, a nuestra vidas, los cuadros medios crean un sentimiento de “emancipación” y desarrollo personal que extrapolado al trabajo, entienden que éste es para desarrollarse a sí mismos, no para servir a una empresa. El deseo de algunas empresas de crear una “fidelidad” forzada hacia un trabajador coartando sus libertades, chocan con una visión del profesional que busca hoy en día un modelo diferente de trabajo más permeable y flexible.