Lo reconozco, lo vi ayer y no he podido evitar ya reenviarlo a todos mis amigos. Ahora lo comparto con vosotros.  No dejéis de ver esta obra de arte de los sentidos, qué manera de manejar los sentimientos, qué forma de enlazarlo con la marca, qué sutileza, y qué huella deja.

Es un pelín largo, pero merece la pena.